La boda de Sheyla y Rubén en Ávila comenzó para nosotros en el Hotel Ávila Golf, donde fotografiamos los preparativos entre nervios, risas y mucha emoción. Sus habitaciones y el entorno natural nos dieron distintos escenarios para contar esos primeros momentos del día.

Ya habíamos compartido con ellos su sesión de preboda. Fue bonito reencontrarnos en un día tan importante y verlos disfrutar con su familia y amigos. Nos hicieron sentir cerca desde el principio, y nosotros también nos reímos y emocionamos acompañándolos.

Hubo abrazos, lágrimas y algún imprevisto: las flores no llegaron a tiempo y hubo que buscar otras en una floristería del pueblo. Una pequeña historia más de un día en el que las ganas de celebrar pudieron con todo.

Así entendemos la fotografía documental de bodas: estar atentos a lo que sucede, sin forzar las emociones. Las miradas entre ellos, el cariño de sus invitados y las risas compartidas fueron dando forma a este reportaje.

Gracias, Shey y Rubén, por confiar en nosotros desde la preboda y dejarnos contar vuestra boda con esa misma cercanía. Estas fotografías guardan un poco de todo lo que vivimos juntos.

Sheyla y Rubén caminan juntos durante su boda en Ávila
Detalle del vestido de novia antes de la boda en Ávila